Geoingeniería, modificación climática, peligro fumigaciones!!!

Archivo para la Categoría "geoingeniería"

El negocio del Agua y de la Manipulación Climática explicado en 3 min

El negocio del Agua y de la Manipulación Climática explicado en 3 min.
Uno de los usos que tiene este plan MULTIOBJETIVO. Obra de Jacinto de Cielos Limpios Madrid.


Anuncios

“El nuevo reparto financiero mundial del clima con la geoingeniería escalar de ondas VLF y chemtrails. Y en paralelo el nuevo ciclo Mínimo de Maunder de 50 años que ha comenzado con la generalización del Clima Continental de veranos muy calientes e inviernos muy fríos en toda la tierra”.

Fuente: https://eladiofernandez.wordpress.com/2017/04/19/el-nuevo-reparto-financiero-mundial-del-clima-con-la-geoingenieria-escalar-de-ondas-vlf-y-chemtrails-y-en-paralelo-el-nuevo-ciclo-minimo-de-maunder-de-50-anos-que-ha-comenzado-con-la-generalizacion/

Screenshot_1

Screenshot_2

https://www.youtube.com/watch?v=J2TL7AeG2j4

Lluvias torrenciales e inundaciones en Catar y Arabia Saudita.

“Las inundaciones periódicas del río Nilo, tan importantes en la antigüedad para el pueblo egipcio, desaparecieron con la presa de Asuán”. Sin embargo no lo eran en las inmediaciones de Arabia Saudí y el desierto.

Screenshot_3

Independientemente de quiénes construyeron las pirámides (de si fue con el método de Heródoto, o extraterrestres, o intraterrestres), las tres pirámides encontradas en la Antártida y las semillas de palma demuestran dos cosas: Una que hubo civilización que pobló las tierras ahora hielo del Antártico, y dos, que ya hubo un desplazamiento de los polos magnéticos y los anillos toroidales de Van Hallen que permitieron una vida desértica con palmeras en lo que hoy es la Antártida.

Una nueva riqueza financiera entra en el reparto mundial desde que la geoingeniería climática se lleva a cabo.

El clima ha pasado a ser el tercer negocio mundial después de las armas y la energía, desde que se puede manipular; tanto como arma, y como por el cambio a la carta de calidad de vida y beneficios fluviales y agrícolas. El negocio está en la industria solar, del viento, del agua potable, de la agricultura, de la creación de ciudades con mejores condiciones climáticas como en el Golfo Pérsico, y sobre todo lo que veremos pronto, las semillas, unas transgénicas y otras no.

Dónde ya no llovía en el desierto, ahora llueve. Y dónde llovía demasiado ahora hay sequía.

Evidentemente este cambio de presión atmosférica mundial con la manipulación de las ondas escalares electromagnéticas VLF y su multiplicación con las nano partículas metálicas de los chemtrails, tiende a desplazar los polos magnéticos y la alteración de los protectores anillos de Van Hallen que evitan la radiación ultravioleta y protegían la capa de ozono.

Las nubes naturales dejaron de existir. Todo el clima y nubes artificiales de nanopartículas actúan a modo de bola seca, deciden dónde llover, tronar, granizar, nevar o helar: aunque aún sin precisión.

Se puede decir que estamos en los pasos intermedios del conocimiento a ultranza de la geoingeniería climática. Están haciendo pruebas aún sin exactitud que originan el secado o desaparición ríos y lagos, y por efecto esponja, la aparición de charcas dónde no las había.

Y sobre todo agua en el desierto y sequía en dónde todo el año había precipitaciones, derretimiento de casquetes y desplazamiento de los polos magnéticos.

No hay proceso en la naturaleza, ni siquiera en la naturaleza humana que no avise. Siempre hay avisos en todos los procesos, y ahora los vemos. Vemos señales hacia una glaciación de 50 años llamada el Mínimo de Maunder, y está siendo avisada por los picos agresivos de calentamiento en verano y gota fría en invierno.

Lo cual, no quita para que con el descubrimiento de la ingeniería climática los financieros del mundo quieran quedarse el beneficio de la especulación climática y el desplazamiento provocado por su tecnología escalar para dar lluvia y agua al que no la tiene, y sequía al que tenía agua. El negocio del encarecimiento de precios tanto por sequía como por inundaciones o heladas es la base del negocio que va desde la producción, distribución y consumo de alimentos y agua, hasta las semillas que convertirán en pepitas de oro.

En medio de este negocio financiero mundial, reaparece el pico del fin y el comienzo de otra nueva era glacial de duración desconocida pero estimada en miles de años venideros.

Algo está claro, el hombre no puede influir en el ciclo de debilitamiento del sol, diez veces en 10.000 años, y estos ciclos crean picos de aumentos o bajadas de temperaturas de 50 años.

El camino del sol hacia el letargo no es precisamente el calentamiento global que nos venden -esa es la parte de negocio financiero mundial asociado de la Agenda 21-, es justamente el camino hacia una glaciación en picos progresivos de enormes fluctuaciones de temperaturas a lo largo del año que ya se empiezan a notar de años muy calurosos cada vez e inviernos poco a poco más fríos, el llamado clima continental con inviernos muy fríos y veranos muy calurosos que se va generalizando a otras zonas en dónde no se daba. El efecto de derretimiento de los casquetes polares, en gran parte provocado por las operaciones secretas científicas de la comunidad internacional y la tecnología escalar, tendrá el siguiente paso de “descentralización del hielo” que solo conocíamos en los casquetes para ver congelaciones a lo largo de todas las costas mundiales más cercanas a nuestras ciudades.

La tierra ha comenzado a chupar el agua hacia adentro hacia dónde es absorbida por una actividad de calor en aumento que la atrae, e irá siendo expulsada a medida que vuelva a ser atraída por el cambio de presión atmosférica de anticiclones que llevarán al comienzo de una nueva glaciación.

“Cuando los científicos predicen una glaciación dentro de 15 años a la vez que apuntan al calentamiento global”.

Mientras unos hablan de 50.000 años para la próxima glaciación global, otros estiman que habrá una miniglaciación de 50 años en que todo se congelará como explica mundoesotericoparanormal “refiriéndose al Profesor Mike Lockwood, profesor de física del entorno espacial en la Universidad de Reading, dijo a la BBC que había una posibilidad significativa de que el Sol podría llegar a ser cada vez más “tranquilo”. La última mini edad de hielo se produjo en 1650 y duró hasta 1700. Este fue un período en el que los registros históricos muestran que el “frió intenso” congeló drásticamente el río Támesis en Londres, y gran parte del mundo se vio sometido a condiciones que no se han vuelto a experimentar desde entonces, cuando el sol pasó por una fase muy tranquila conocida como el Mínimo de Maunder. “.

Algo que tiene sentido a corto plazo, ya que la naturaleza es de picos evolutivos reticentes y no de caminos planos hacia un lado u otro.

Quieren “salvarnos” del cambio climático mediante la peligrosa geoingeniería

Algunos científicos piensan que la única manera de bajar la temperatura en el planeta para combatir el cambio climático, sin modificar la producción y consumo de combustibles fósiles, es abriendo la caja de Pandora de las técnicas de geoingeniería. Ésta “nueva ciencia” consiste en modificar el clima mediante tecnología pero esto de jugar a ser dioses tiene también sus peligros.

Quieren desviar la luz y el calor del sol con técnicas que parecen sacadas de una película de ciencia ficción. Esas tecnologías, de manera artificial y temporal, encubrirían el impacto que tienen las emisiones de gases con efecto de invernadero, el uso de combustibles fósiles en nuestra sociedad que es donde está el origen del problema de cambio climático. Y la administración Trump está inflando el globo de los geoingenieros.

Hace poco se ha desarrollado una conferencia en Washington en la que se propusieron peligrosos experimentos que violarían la prohibición de Naciones Unidas existente hoy sobre la geoingeniería, adoptada por consenso de 193 gobiernos en 2010 durante la reunión del Convenio sobre Diversidad Biológica (CDB).

Así lo cuentan los investigadores independientes del Grupo ETC:

El repudio de la administración Trump al acuerdo de la ONU logrado en París en 2015 sobre cambio climático y las limitaciones que impuso a la Agencia de Protección Ambiental (EPA) y a otros organismos que monitorean el calentamiento global, abrió una oportunidad inesperada para un grupo auto-nombrado de investigadores del clima que buscan promover sus particulares estrategias para enfrentar el cambio climático”.

Más de 100 científicos, escritores de ciencia y políticos se reunieron en Washington el 24 de marzo pasado para discutir el entusiasmo creciente en torno a la tecnología de geoingeniería conocida como “gestión de la radiación solar” (SRM, por las siglas en inglés de Solar Radiation Management), que promueve la posibilidad de bajar la temperatura global desviando la luz solar.Geoingenieria2

Esta tecnología se ha discutido durante años de manera teórica pero el interés en investigarla y desarrollarla ha crecido significativamente en el último decenio.

Sus impulsores recibieron un aliento inesperado en París al final de 2015, cuando los gobiernos se comprometieron a mantener el aumento de la temperatura por debajo de los dos grados centígrados antes del año 2100.

Limitar el calentamiento global a máximo 1,5 grados debajo de los niveles preindustriales, es un objetivo que el mundo entero (y particularmente los países más vulnerables) necesitan lograr desesperadamente. El problema es que el acuerdo de París no incluyó la obligatoriedad de cortar las emisiones de gases en las medidas necesarias para alcanzar tal objetivo.

Los científicos y políticos reunidos en París sabían que los gobiernos rebasarían el límite de los dos grados antes del 2050, si no es que en el 2030, a menos que se adoptaran reducciones obligatorias de gases de efecto invernadero”, explica Silvia Ribeiro, Directora del Grupo ETC para América Latina, que estuvo en la conferencia de Washington. Según algunos científicos, la única manera de bajar la temperatura planetaria sin modificar la producción y consumo de combustibles fósiles, son las técnicas de geoingeniería”.

A la cabeza de estas propuestas tecnológicas no probadas se encuentra el manejo de la radiación solar. La más común de las SRM predica distribuir sulfatos en la atmósfera, que teóricamente actúan como cenizas de erupción volcánica, ocultan la luz del sol y hacen que baje la temperatura.

Los promotores de SRM, principalmente los científicos de Harvard y de la Universidad de Los Ángeles (UCLA) que organizaron la conferencia en Washington, reconocen que tal enfoque no está probado y que incluso podría ser contraproducente.

SolTambién son conscientes de que la SRM no es una solución de largo plazo para el calentamiento global porque los gases de efecto invernadero continuarían emitiéndose aunque se bloqueara la luz del sol y detener ese bloqueo de forma repentina resultaría en un aumento veloz de la temperatura, que podría ser desastroso.

Los participantes de la conferencia de Washington, según Ribeiro, piensan que la administración Trump podría apoyar experimentos sobre la manipulación del termostato global como “Plan B” si los daños ambientales del cambio climático se vuelven inaceptables para los ciudadanos de Estados Unidos.

Y están en ello. David Keith, físico de Harvard, le dijo a su público en el citado evento que su instituto conducirá un experimento de manejo estratosférico de la radiación solar en la segunda mitad de 2018 en colaboración con una compañía privada aeroespacial llamada World View, que cuenta con un puerto espacial cerca de Tucson, Arizona.

World View se especializa en el comercio de globos gigantes que pueden acarrear a la estratósfera hasta 100 kilos de materiales diversos y permanecen en lo alto e inmóviles por periodos largos. Keith y World View planean utilizar drones equipados con sensores para estudiar la liberación de micro o nanopartículas de varias sustancias, incluyendo sulfatos, calcio y polvo de diamantes.

¿Ciencia ficción? No, Keith cuenta con financiación de la Fundación Gates (del Fondo para la Investigación Innovadora en Clima y Energía), de la Fundación Hewlett, la Fundación Alfred P. Sloan y otras.

El de Keith es uno de dos experimentos a cielo abierto de manejo de la radiación solar que podrían ocurrir en los próximos años en Estados Unidos.

En el Grupo ETC tienen conocimiento de un segundo experimento para blanquear nubes en el área de Moss Landing cerca de Monterrey Bay, California. Éste lo planea Thomas Ackerman, un científico del clima del estado de Washington, en colaboración con un grupo de ingenieros de Silicon Valley.

Geoingenieria cambio climáticoUn tercer experimento para alterar nubes cirrus a grandes altitudes también podría estar en preparación. Además de los experimentos de Estados Unidos, otras pruebas podrían estar planeándose con apoyo de los gobiernos de China y Rusia.

El científico ruso Yuri Izrael ya realizó pruebas “limitadas” de SRM con herramientas militares. Corea del Sur también podría realizar experimentos de geoingeniería océanica en 2018 o después.

No es la primera vez que personajes como Bill Gates financian proyectos para combatir el cambio climático por medios tecnológicos.

La Administración Trump, ahora en el poder, tiene un historial de conexiones con varios geoingenieros que incluyen al anterior director de la petrolera Exxon, Rex Tillerson (hoy Secretario de Estado) cuya empresa ha promovido durante décadas el debate en pro de la geoingeniería; Newt Gingrich, anterior vocero y actual confidente del propio Trump, quien ha hecho lobby a favor de las técnicas de SRM y tiene un proyecto de geoingeniería en el American Entreprise Institute con financiación de la industria de los combustibles fósiles; y el geoingeniero David Schnare, quien ha expuesto planes muy detallados en audiencias del Congreso estadounidense sobre cómo iniciar las pruebas de SRM.

Schnare y otros negadores del cambio climático ven en la geoeingeniería una manera de enfrentar los impactos del cambio climático al tiempo que niegan el papel que juegan para éste los combustibles fósiles. Hasta hace pocos días, Schnare era parte del equipo de transición de Trump en la Agencia de Protección Ambiental.Cambio climático

Son tiempos peligrosos”, concluye Silvia Ribeiro. “Tenemos de un lado la negación de gobiernos que afirman que podrán mantener la temperatura por debajo de los dos grados centígrados para el 2100 sin promover la drástica reducción de emisiones y las alternativas reales para lograrlo y tenemos al menos tres gobiernos poderosos que quieren experimentar con el clima: Estados Unidos, Rusia y China, que si pudieran, controlarían el termostato del planeta de manera unilateral.

Es un momento muy peligroso como para que científicos ingenuos les den las herramientas y la excusa para evitar sus compromisos internacionales y pongan en marcha remiendos técnicos unilaterales, de alto riesgo y que amenazan el clima de todos”.